El café. ¿Bueno o malo?

El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo. Se caracteriza por un agradable aroma y sabor. Es una bebida preparada por infusión a partir de las semillas del fruto de los cafetos, procesadas y tostadas.

El café tiene defensores y detractores, ¡como todo en este mundo! Hay quien lo asocia con estilos de vida poco saludables, como el tabaquismo y el hecho de dormir poco, lo cual le da una imagen negativa. Además, en el ámbito médico o alimentario, existen creencias que potencian sus efectos adversos, aunque la mayoría no están demostrados científicamente.

Por otro lado, en los últimos años han aparecido estudios que demuestran una relación entre el consumo de café y un menor riesgo de sufrir algunas enfermedades. Los mecanismos aun no están bien explicados pero todo apunta a la presencia de cafeína y un alto contenido de antioxidantes.

Efectos beneficiosos

Estamos delante de una bebida con un gran numero de compuestos químicos, algunos de los cuales pueden ser interesantes para la salud humana: como por ejemplo el polifenol, con un potente efecto antioxidante. Es capaz de neutralizar los radicales libres (causantes del envejecimiento celular y de algunas enfermedades degenerativas).

Varios estudios epidemiológicos realizados en la última década muestran en forma consistente la existencia de una correlación inversa entre el consumo de café y el riesgo de diabetes de tipo 2, de daño hepático y de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.
Los efectos del consumo de café sobre el riesgo de muerte fetal, algunos tipos de cáncer, fracturas osteoporóticas, artritis reumatoidea, entre otras, han sido también estudiados pero generalmente dan resultados contradictorios o a veces anecdóticos, por lo cual son insuficientes para establecer conclusiones sólidas en cuanto al papel real del café en estas patologías, y requieren mayor investigación.

Efectos negativos

Entre los efectos negativos del consumo de café que han sido científicamente demostrados están el aumento de los niveles de homocisteina (considerado factor influyente en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares) y en el caso del café no filtrado, la elevación de los niveles circulantes de colesterol y triglicéridos. 

En general, el consumo excesivo de café, o de cafeína, se ha asociado con un mayor riesgo de hipertensión y por consiguiente con un mayor riesgo cardiovascular. Sobretodo si el consumo es muy alto (superior a 9 tazas por día). Aun así, existe un gran debate ya que algunos estudios hablan del efecto protector de un consumo moderado de café en el riesgo de infarto de miocardio.

Además, su consumo frecuente o a horas intempestivas puede ocasionar trastornos del sueño.

Café en el embarazo

Los estudios en relación con el parto prematuro, defectos de nacimiento y lactancia materna no han concluido en el efecto negativo del consumo de café en estas enfermedades. 

En relación a la salud maternal, un consumo moderado de cafeína (300 mg/día o menos) no constituye un riesgo de menor concepción, de diabetes gestacional, de menor crecimiento fetal, o de defectos congénitos. Si el consumo de café por parte de la futura madre es moderado, puede ser permitido, bajo supervisión médica, en aquellas embarazadas que antes del embarazo tenían la costumbre de consumir café.

Lo mismo ocurriría en la lactancia. Estos hallazgos apuntan a que aún nos falta mucho por conocer sobre esta tradicional bebida y sobre todo acerca de su componente activo más importante, la cafeína.

Conclusiones

El consumo moderado de café, como el de muchas otras sustancias de origen natural, parecer aportar muchos más efectos benéficos que perjudiciales en nuestra salud. La pregunta obvia sigue siendo ¿es saludable consumir café? La evidencia clínica y epidemiológica parece indicarlo, siempre y cuando el consumo sea moderado y que no se acompañe de tabaquismo, alcoholismo, sobrepeso, falta de ejercicio, o por una dieta desequilibrada, con abundancia de carbohidratos refinados, grasas saturadas…

Podemos disfrutar del aroma y el sabor de un buen café, siempre y cuando sepamos todas sus consecuencias.

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0717-75182007000200002&script=sci_arttext&tlng=en
http://rabida.uhu.es/dspace/bitstream/handle/10272/9598/Efectos_del_consumo.pdf?sequence=2
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0717-75182010000400013&script=sci_arttext&tlng=e

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s